viernes, 21 de mayo de 2010

... que terminemos siendo madre e hija de nuevo.

Sabiendo que en este fin de semana largo que llega, que voy a pasar mucho tiempo con esa persona que hace 16 días dejó de ser mi hija, tengo la esperanza de que algo cambie, que suceda algo especial. Quiero que ese tiempo que vamos a pasar juntas termine bien, que terminemos siendo madre e hija de nuevo.
No sé si pedirle a Dios, a la vida, a la suerte o a quién para que esto suceda.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Verdaderamente era una mañana especial...

Verdaderamente era una mañana especial. Mi camino hacia la clase de francés con mi amigo fue muy raro: niebla, frío, humedad. De las 5 cuadras que recorrimos juntos, en sólo una vi a alguien: en una fábrica o algo así.
La clase fue normal, una profesora amante del idioma, con muchos conocimientos culturales y apasionada por enseñar.
Cuando partimos de allí fuimos hacia la biblioteca de la escuela ya que tenía que dar algunas explicaciones a unos compañeros.
Sonó el timbre del recreo y el patio comenzó a llenarse de los más chicos de la escuela secundaria; también salí para saludar a muchas de las personas que conozco de ese lugar. Cuando de repente Esmeralda, una de las personas que más quiero en mi vida, es una hija adoptiva para mí, y con la que hacía poco habíamos arreglado una pelea, me dijo: "¿Vos seguís siendo mi mamá?" La pregunta me paralizó por un instante pero le respondí: "Si, ¿por qué?". -Porque yo no quiero- fue su respuesta.
No supe que decirle, el corazón se me hizo un nudo y lo único que cruzaba por mi mente era: '¿Por qué? ¿Qué hice? ¿Qué pasa?' y unas inmensas ganas de llorar.

martes, 4 de mayo de 2010

Simplemente un sueño.

Véneto, ése era el lugar. De la nueva heladería de Crespo partía mi sueño; una heladería que en ese momento no existía aún en mi ciudad, pero sí en mi sueño.

Crucé la calle para estar en la plaza. De repente apareció Felipe, un ex-compañero de primaria. Sin que yo entienda por qué, me abrazó y caminamos juntos. Me hablaba, no lo escuchaba. Sólo pensaba en qué estaba sucediendo. De repente me paró, me tomó de las manos y me dijo que me amaba. No sabía qué decirle.
Lo solté y le dije: -Perdón, esto no es real, es simplemente un sueño. No somos nada-