miércoles, 5 de mayo de 2010

Verdaderamente era una mañana especial...

Verdaderamente era una mañana especial. Mi camino hacia la clase de francés con mi amigo fue muy raro: niebla, frío, humedad. De las 5 cuadras que recorrimos juntos, en sólo una vi a alguien: en una fábrica o algo así.
La clase fue normal, una profesora amante del idioma, con muchos conocimientos culturales y apasionada por enseñar.
Cuando partimos de allí fuimos hacia la biblioteca de la escuela ya que tenía que dar algunas explicaciones a unos compañeros.
Sonó el timbre del recreo y el patio comenzó a llenarse de los más chicos de la escuela secundaria; también salí para saludar a muchas de las personas que conozco de ese lugar. Cuando de repente Esmeralda, una de las personas que más quiero en mi vida, es una hija adoptiva para mí, y con la que hacía poco habíamos arreglado una pelea, me dijo: "¿Vos seguís siendo mi mamá?" La pregunta me paralizó por un instante pero le respondí: "Si, ¿por qué?". -Porque yo no quiero- fue su respuesta.
No supe que decirle, el corazón se me hizo un nudo y lo único que cruzaba por mi mente era: '¿Por qué? ¿Qué hice? ¿Qué pasa?' y unas inmensas ganas de llorar.

1 comentario:

  1. Esto es para vos Esme, hija hermosa a la que amo con todo mi corazón. Quiero que sepas lo que me hicieron sentir tus palabras. Je t'aime.

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